Para alegría de algunos y para pena de otros (nuestra sobre todo) ya hemos sufrido la primera gran nevada del año.
Los metereólogos no suelen fallar en este país. Medianoche era la hora prevista para que el manto blanco empezara a caer. Yo no fui testigo del inicio pero cuando me levanté al día siguiente a las seis de la mañana podría haber jurado que había estado nevado por lo menos durante seis horas.
Al ver la nieve por la ventana, desde el calor del hogar, uno siente una ilusión y unas ganas de salir a jugar que se desvanecen justo en el momento en el que sales por la puerta. Más de 45 minutos tardé entre quitar la nieve de encima del coche e intentar abrir un pequeño surco por detrás de las ruedas para que pudiera salir. No obstante, esto no fue posible hasta que dos buenos samaritanos me empujaron. Desde ahora hasta principios de Marzo, yo calculo, las mañanas van a ser frias, muy frias, y levantarme de la cama para ir al trabajo va a tener un desafío añadido del que yo o me había olvidado...o me quería olvidar.
Y para que conste, aquí os dejo prueba de lo que digo.
Sunday, December 03, 2006
Posted by
Diego Pascual
at
7:46 AM
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment